Este es el aviso que le dejó ayer un supuesto sicario a una mujer de 30 años que estuvo a punto de morir en un incendio provocado junto a sus dos hijos de corta edad en un piso de Alicante. La víctima sospecha que tras esta brutal venganza se encuentra el hermano de su marido, de quien tiene una orden de alejamiento por acoso y amenazas. Según explicó ayer el marido de la víctima, Antonio González, su hermano está «obsesionado» con su esposa y lleva meses acosándola.
La mujer vivió un infierno hasta que los bomberos consiguieron sacarla a ella y a sus bebés, de 18 y 7 meses, por la ventana. Todo ocurrió poco antes de las 12 horas de ayer en el número 62 de la calle Jaime Niñoles. Alguien tocó el timbre de su casa, y, cuando abrió la puerta, recibió un empujón por parte del asaltante, que llevaba el rostro cubierto. «Me cogió de las manos, me golpeó y me hizo cortes en la cara, el cuello y los brazos. Me decía ‘esto es por hacerle daño al ‘Chule’», recordó, todavía aterrorizada, la joven madre de 30 años.
El intruso la ató de pies y manos y, en un momento dado, se dirigió a la cocina. «Conseguí escapar a gatas, me encerré en la habitación con los niños, solo pensaba en que no se despertaran en ese momento», detalló.