Los trabajos se han iniciado con el derribo de uno de los antiguos tinglados, que dejará sitio para albergar un espacio anexo a la actual estación para la salida y llegada de viajeros. La otra edificación se mantendrá, tras el acuerdo alcanzado el pasado mes entre el Ayuntamiento y Avant, sociedad pública encargada de ejecutar el proyecto.
Esta ampliación permitirá conectar la terminal con los dos nuevos andenes a los que llegará la Alta Velocidad y que se han construido en la zona más próxima a la calle Bono Guarner. En esta zona, además, está previsto que se construya un espacio más amplio que el actual para taxis, vehículos de alquiler, autobuses para grupos y logística de los trenes, entre otros servicios. Es necesario, según el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), por «el incremento de usuarios que supondrá la llegada de la Alta Velocidad», que conectará Madrid con Alicante en cien minutos.
Está previsto que estas obras concluyan a finales de verano, según fuentes de la compañía de infraestructuras ferroviarias.
Esto no quiere decir que toda la infraestructura para la llegada del AVE a Alicante esté finalizada en esta fecha, puesto que todavía se realizan trabajos desde Albacete hasta la entrada a la capital. No obstante, a falta de conocer los Presupuestos Generales del Estado en marzo, «no hay novedad» en la fecha fijada por el anterior Ejecutivo, finales del año. La demolición de este tinglado no significará una demora, según el acuerdo citado anteriormente.